La tercera parte
viernes, 17 de agosto de 2012
Al Johara era un Jóven inquieto,
curioso y de espíritu valiente.
En realidad no era ese su nombre,
sino el que le dió un inglés,
que lo encontró al pié de una escalera.
El inglés era una especie de mayordomo,
acostumbrado al servicio.
Pero hablaba correctamente el español.
Cuando encontró al niño,
este apenas sabía el abecedario.
El escribió con sus letras de plástico,
la palabra Dios y el niño...
buscó su mamadera y bebió;
escribió la palabra Diablo,
y el niño tomó la pelela y orinó.
El inglés no dudó ni un momento,
por el gope que presentaba el niño,
en el filo de la nuca,
que había caído de la escalera.
Pero le parecía muy pequeño aún,
para tomar decisiones,
y decidió criarlo un tiempo,
antes que entregarlo a los jueces.
Al Johara lo llamaba "el portero".
El inglés con toda su flema le dijo,
Ya es tiempo que conozcas el mundo,
y lo llevó a una extraña mansión.
En la primera parte vió lujos,
y bellas mujeres casi desnudas;
y demás está decir que le costó salir,
pero después de un tiempo,
le preguntó al portero...
¿que más hay para ver?
Y el portero le respondió...
aún hay dos partes más.
Cerró la primera parte,
y lo llevó a la segunda parte,
era un tanto mas sobria,
pero tenía bellas mujeres también,
motivo por el cual también le costo salir.
Al Johara le dijo entonces al portero,
Puedo adivinar que también habrá mujeres,
en la tercera parte,como en las demás.
Y así fué como ocurrió.
El portero entonces le dijo,
Sin embargo te aseguro,
que en la primera parte,
solo hay una estrella de cinco puntas invertida,
y unas velas rojas encendidas,
y en la segunda parte,
hay un crucifijo y unas velas blancas encendidas.
Al Johara le dijo entonces,
está bien aún no sé reconocer el bien del mal,
pero dime ¿que hay en la tercera?
el portero le dijo entonces,
no te preocupes solo hay una escalera.
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